En la cotidianidad del ser humano, existen muchos objetos a los que le suele prestar atención, puesto que se convierten en parte de su día a día. Entre estos objetos de común uso, uno que es casi primordial, son las cerraduras.

Las cerraduras se encargan de proveer de seguridad y son utilizadas en amplia variedad de modelos y lugares; en el hogar, como complemento en baúles, incluso en los automóviles se pueden encontrar las mismas. Sin embargo, estas pasan a convertirse en un problema, cuando se encuentra frente a la necesidad de abrir una cerrada trabada.

Una cerradura trabada es un problema común

Las cerraduras se vienen usando desde largo tiempo en la historia de la humanidad, con su diseño empezando de forma mecánica y que se ha ido mejorando con el pasar de los siglos.

Múltiples modelos han surgido como forma de mejorar el trabajo para el que son destinadas, estando las de tambor, las cerraduras de doble pestillo, las electrónicas, entre otras. A pesar de esto, el problema de las cerraduras trabadas, ha permanecido tanto como la utilización de las mismas.

Lo que hace segura una cerradura, es el hecho de que las mismas poseen una llave de diseño único para cada una de las que se han hecho, siendo esto parte de la desventaja al mismo tiempo. Algo que sucede con mucha frecuencia, es que las personas pierdan las llaves correctas para las cerraduras o que estas se rompan.

Al verse en la necesidad de abrir una cerradura trabada, la primera opción que se toma en cuenta es la de contratar a un profesional cerrajero, para que cumpla la tarea de abrir la misma.

Un cerrajero cuenta con herramientas especialmente diseñadas para la tarea de abrir una cerradura trabada, como es son las ganzúas, que son una serie de herramientas metálicas que se insertan por el ojo de una cerradura para abrir estas o con llaves maestras, que son llaves especialmente hechas para abrir cualquier tipo de cerradura.

Un cerrajero probablemente lleve a cabo el trabajo de abrir una cerradura trabada en poco tiempo

 Existen, sin embargo, diferentes herramientas y métodos exitosos, al alcance de las personas, que se pueden utilizar para abrir una cerradura trabada, si el caso así lo requiere.  

Un método seguramente exitoso, aunque parezca engorroso, en el caso de que la cerradura se encuentre en una puerta, seria desmontar por completo la misma. Esto se realizaría, retirando las bisagras que se encuentran del lado contrario a la cerradura y así al tener por completo esta retirada, se podría revisar cual es el motivo para que esté la cerradura trabada.

Otro de los métodos que se pueden probar, para abrir la cerradura trabada, es el conocido como método de la palanca. En este caso, se toma un material resistente y delgado, como puede ser un cuchillo para untar o una tarjeta plástica y se inserta por la apertura, en el lugar en donde se encuentre el pestillo de la cerradura.

Una vez que se haya insertado correctamente, se empuja el mismo en dirección hacia donde se encuentra la cerradura, si se realiza el método de forma correcta, la misma debería abrir fácilmente.

El método de la palanca es uno de los más usados para abrir cerraduras trabadas

Uno de los casos más frecuentes que suceda, es que cuando las cerraduras comienzan a tener fallas, no se les suele hacer mantenimiento a las mismas, en cambio, las personas aplican mayor cantidad de fuerza para abrir la puerta y lo que suele ocurrir es que las llaves se rompan en el sistema interno de la cerradura. 

Si es así el caso, antes de intentar forzar la cerradura trabada, se debe retirar del ojo de la misma cualquier objeto que esté obstruyendo la misma. De encontrarse el mismo atascado, se puede hacer uso de algún tipo de herramienta que se pueda usar como pinza, para sacar con cuidado este.  

En caso de que retirar el trozo de llave no sea posible, por la forma en que la misma se rompió, se puede aplicar pegamento resistente, al trozo de llave e intentar pegar de nuevo la llave, para así poder sacar esta.

Este procedimiento se debe realizar con cuidado de que el pegamento no toque los bordes de la cerradura para que el trozo de llave no se quede pegada en el ojo de la cerradura.

Retirar por completo la cerradura trabada, puede ser una buena solución

Las cerraduras, suelen estar unidas a las superficies, mediante el uso de una serie de tornillos, que pueden verse desde el exterior de la misma. Una forma de tratar con una cerradura trabada puede ser retirando totalmente esta de la superficie.

Con el uso de herramientas como un destornillador se pueden retirar los elementos que la mantienen fija en la superficie y de esta forma, lograr abrir la puerta y también estando la cerradura trabada afuera, poder evaluar cuál es el motivo para que esto suceda y así solventar el problema.

Con el uso de un taladro, se puede romper la cerradura trabada

Por último, una herramienta que se suele encontrar en la mayoría de los hogares, son los taladros y con uno de estos, se puede solucionar el problema de las cerraduras trabadas, el único problema que esto implica es que la misma quedaría inutilizable y, por lo tanto, el sistema deberá ser reemplazado por completo.

Para este procedimiento, se recomienda el uso de guantes y se debe realizar con cuidado de no provocar lesiones, ya que, al romper una cerradura, se debe tener precaución de los trozos de la misma que se van esparciendo.

 Primero se debe limpiar bien la cerradura y se le debe aplicar algún tipo de grasa que cubra ambos lados de esta, luego de esto se va insertando la broca del taladro cuidadosamente, para ir rompiendo el sistema interno de la cerradura.

Una vez que se haya roto por completo, el pestillo de seguridad en el interior de la cerradura trabada, podremos retirar esta y es cuando se deberá proceder a colocar la nueva cerradura.

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