Son varias las razones por las que podríamos necesitar los servicios de un cerrajero; son tantas como el número de cerraduras, cerrojos y candados que tenemos en nuestro domicilio.

No es difícil que entre los dispositivos de seguridad y privacidad que tenemos instalados en puertas, vitrinas, armarios, cajas fuertes o baúles, se encuentren cerraduras de llave de paleta

Puede suceder que no podamos abrir una puerta o la tapa de un baúl; las razones que pueden dar lugar a esta situación con las cerraduras de llave de paleta incluyen una serie de situaciones, entre estas destacan:

  • Que la cerradura se haya oxidado por falta de uso durante un tiempo prolongado.
  • Cualquier cerradura puede oxidarse también por estar expuesta a los rigores de la intemperie.
  • Usar una llave que no corresponde a la cerradura; aunque parezca tonto, esto puede llegar a suceder, ya que las llaves de paleta tienden a ser muy parecidas.
  • Las cerraduras se traban por falta de mantenimiento y acumulación de suciedad interna, aun cuando las estemos usando permanentemente.
  • Puede ocurrir que se nos haya extraviado la llave de la cerradura o que hayamos olvidado el sitio donde la dejamos.
  • Que se haya averiado o roto el pestillo, trabando por completo la cerradura.
  • El desgaste por uso continuo que ocurre en la llave u otro tipo de desperfecto, como es que la llave esté doblada, son razones que nos impiden abrir la cerradura.

Abrir una cerradura de llave de paleta: ¿cómo hacerlo?

Las cerraduras de llave de paleta (o de paletón), funcionan a base de un mecanismo que incluye una serie de entre 4 a 8 placas o gorjas. Cada placa tiene una garganta cuya forma difiere de la del resto de las placas.

Estas placas o gorjas le confieren a la cerradura de llave de paleta el nombre de cerraduras de gorja o de Borja, que es otro nombre con el que se conoce también a las láminas o placas.

La combinación del posicionamiento de las gorjas, debido a las formas de las gargantas, es lo que impide abrir la cerradura cuando  la llave no es la correcta y es también lo que determina el perfil o configuración de esta última.  

En las cerraduras de llave de paleta no se aprecia externamente ningún tipo de cilindro o bombillo; solo se deja ver el orificio por donde se introduce la llave; es decir, el ojo o bocallave de la cerradura.

Abrir una cerradura de llave de paleta puede resultar muy simple. Suele pasar que una de estas llaves puede abrir distintas cerraduras; si tenemos varias de estas llaves, comenzamos probándolas todas en la cerradura con problemas.

Las cerraduras de paleta no admiten las técnicas y trucos ampliamente difundidos en la red. Por ejemplo, no pueden ganzuarse, no puede extraerse un cilindro inexistente o abrirse con bumping.

Si la situación exige la apertura urgente de una cerradura de llave de paleta, se puede recurrir a técnicas que en algunos casos terminan con resultados que implican el inevitable deterioro de esta; pero podemos evitarlo

  • Palanca de pestillo para abrir cerradura de llave de paleta.

Esta herramienta puede ser adquirida en tiendas físicas o en comercios online. A pesar de su nombre, su uso evita causar daños a la cerradura o a la puerta; algo imposible de lograr cuando usamos, por ejemplo, una pata de cabra.

El juego de palancas de pestillo está compuesto por las siguientes piezas:

  • 2 herramientas fabricadas en alambre de acero rectificado a 2 mm y plástico resistente.
  • Una de las herramientas consta de 2 alambres de acero de 3 mm de espesor cada uno y un mango negro de 22 mm de grosor.
  • La otra herramienta posee también 2 alambres de acero rectificado, pero su mango es de color gris, de solo 15 mm de grosor.

Hay que resaltar que funcionan solo en casos en los que las puertas no han sido cerradas con el pestillo de seguridad, sino solo con el resbalón.

Desde dentro o desde fuera, las palancas de pestillo funcionan igual de eficientes. Tampoco importa la instalación de las cerraduras: a la izquierda o a la derecha, la palanca desplazará el pestillo permitiendo abrir la puerta.

  • Si la puerta abre hacia adentro, que es lo más común, el alambre de la palanca se inserta casi verticalmente sobre el pestillo, a cierta distancia de este, entre el canto de la puerta y el marco.
  • Desde el punto donde lo colocamos, con ligeros movimientos hacia arriba y hacia abajo, desplazamos y procuramos colocar el alambre de la palanca justo encima del pestillo.
  • Cuando las puertas abren hacia afuera, se procede igual que antes, empujando la palanca en forma casi vertical, con movimiento arriba y abajo. hasta posar el alambre de la palanca sobre el pestillo.
  • En cualquiera de los dos casos, empujamos la puerta con movimientos de vaivén, hasta sentir que el alambre se ha colocado entre el pestillo y el cerrador.
  • Logrado hacer esto, podemos retrotraer el pestillo hacia la cerradura y abrir la puerta.
  • Abrir la cerradura de llave de paleta con un abridor en espiral.

La idea es mantener la integridad de la cerradura, bien sea por razones sentimentales o por motivos económicos. Para ello, solo tenemos que valernos de un abridor en espiral.

Los abridores en espiral podemos conseguirlos en juegos de 2 piezas de alambre de acero y mango plástico: uno para puertas de batientes a la derecha y otro para batientes a la izquierda.

El diámetro del alambre puede variar; el más común es de 1,5 mm. Otros abridores tienen alambres de 1,7 mm y 1,25 mm, para usarlos dependiendo del marco de la puerta.

¿Cómo usar el abridor en espiral?

  • Lo atornillamos en el espacio existente entre el marco y la puerta, procurando hacerlo a la altura del pestillo.
  • El movimiento aplicado al abridor hará que este choque con el pestillo y al seguir girándolo, la punta de la herramienta lo hará retroceder.

Los daños ocasionados por el abridor en espiral a la puerta, la cerradura o al marco son verdaderamente mínimos.

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