Las trancas en la cerradura, es una situación que muchas veces se cree que no nos va a pasar, pero abrir una cerradura con la llave puesta puede ser una situación un poco difícil, ya que no es una hazaña que se pueda lograr en el primer intento ni con cualquier herramienta.

Si dejar la llave en puesta  suele ser un común en tu día a día, es mejor que esta practica la vayas eliminando, ya que lo más simple que puede suceder es solo abrir la puerta, pero esto puede ocasionar que otra persona pueda robar dicha llave y usarla en un futura para entrar a la casa, oficina o carro donde la dejo puesta.

Pasos para abrir una cerradura con llave puesta

Aun de hacer cualquier movimiento para abrir una cerradura con llave puesta, lo primero que se debe validar es en qué condiciones quedo la cerradura, es decir validar si quedo la llame en la cerradura, si la llave se partió, si la puerta solo se cierra con la llave puesta, si esta la llave girada por dentro o no.

Aparte de estos motivos, hay que validar si la cerradura tiene cilindros con mecanismos de emergencias, o en su defecto son cilindros friccionados, esto determinara que procedimientos se debe tomar. En caso no saber con exactitud que tipo de cerradura se tiene lo mejor es buscar un cerrajero para que haga este trabajo.

En la actualidad, hay muchas cerraduras que vienen con la opción de emergencias, es decir una cerradura que aunque por un lado este cerrada y con la llave puesta, del otro lado se puede introducir una copia y abrirla sin problemas, ya que trabajan de forma independiente y son los que más se usan hoy en día.

Para poder validar si se tiene este tipo de cerraduras más actuales, se puede validar intento meter una copia de la llave por el otro lado de la cerradura y validarlo de manera que el trabajo sea más específico ver si se puede abrir o no. En caso que la respuesta sea negativa y no se tenga esta cerradura se invita a seguir con los siguientes pasos:

  • La llave puesta sin girar

Esta opción de tener la llave puesta pero sin girar, suelen ser una de las más sencillas. Para este caso es necesario tener un alambre fino y recto, en caso de no tenerlo a la mano o cerca, un pasador de cabello o un clips puede funcionar sin ningún problema.

Lo único que se debe hacer es colocar el alambre en la cerradura y tratar de empujar un poco la llave puesta, al menos unos centímetros bastara, para poder colocar la llave de repuesto y poder entrar. Este método no es de mucha destreza solo de poder sacarla un poco la llave sin daños externos.

Otro método es con el plástico de una botella, radiografía o de un carnet, que al introducirlas entre la puerta y el marco de la puerta se puede bajar poco a poco hasta llegar a la cerradura y con un poco de fuerza, paciencia y destreza se puede mover el cerrojo y abrir la puerta sin ningún inconveniente.

Para el plástico de una botella pueda funcionar en este método, solo se debe cortar un pedazo de la botella, primero se elimina la boquilla y el fondo de la botella y de lo que quede se hace un corte para abrirlo. Esto se puede usar para este método, lo único es tener cuidado que el plástico no corte las manos con su filo.

  • Llave puesta y girada

Si por casualidad es tu caso, aquí las cosas se pueden complicar un poco más sin embargo se puede intentar algunos trucos para poder abrir la puerta, sin embargo por lo general son métodos invasivos de lo cual requerirá cerraduras nuevas en caso que el primer método no funcione.

Se puede conseguir un ariete para abrir puertas, este puede ser encontrado en cualquier ferretería de cualquier tamaño y disposición para un manejo más sencillo y fácil de cada persona.

Para utilizar este método, solo debes tener la herramienta a la mano, pararte frente a puerta de forma firma y aplicar fuerza en la cerradura, por lo general esta herramienta la usa los policías para poder hacer forcé en dichas herramientas, lo único a tener cuidado es con el rebote del mismo que no golpee el cuerpo de quien lo usa.

Hay arietes que son fáciles de usar como el ariete GAP20 que suele ser más potente y preciso que los tradicionales, además que ayuda a mantener el equilibrio y así poder maniobrara de mejor forma y sin aplicar tanta fuerza en las cerraduras.

El único detalle al usar el ariete, es que la cerradura suele ser dañada y lo más probable es tener un cambio del mismo, pero en casos de emergencias es uno de los métodos más sencillos para la apertura de una cerradura o de una puerta reforzada.

Hay que tener en cuenta que este método aunque es uno de los más sencillo se debe tener cuidado, ya que el miso es muy invasivo y si la cerradura le pertenece a otra persona, y no se tiene su permiso para abrirla puede ser un delito.

Si al realizar estos métodos de la ganzúa y palanca, y el taladro, no funciona lo mejor que llamar a un cerrajero para que puedan realizar el trabajo, ya que ellos tienen llaves especiales o llaves maestras que les facilita el trabajo para poder abrir una cerradura que tienen la llave puesta y girada, así de esta forma no dañarían por completo la puerta.

Aunque todo esto siempre va a depender del tipo de puerta y cerradura que se pueda tener y que tan moderna o antigua es la misma, ya que dependiendo de estos patrones el trabajo será más forzado o sencillo a realizar para un experto.

Por otro lado, si no hay un cerrajero cerca, los bomberos también están capacitados en las aperturas de cerraduras, ya que en su labor se les adiestra la apertura de puertas por casos de emergencias.

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